Jonathan Harker describe los paisajes durante su viaje desde Munich a Hungría. La dueña de la posada en donde pasa la noche le da un crucifijo al enterarse del lugar a donde va y especialmente, al manifestarle la superstición de que en la noche en la que le viaja, es la noche en donde todos los malos espíritus se sueltan. El viaje con la diligencia sólo es hasta cierto trayecto, ya que en un punto, lo recoge el carruaje del Conde Drácula. Jonathan describe la enorme fuerza física que posee el conductor, la facilidad para controlar a los lobos y el trayecto durante la noche para llegar al castillo del Conde.
Entre más se acercan al castillo, el temor aumenta. Mina no deja de dormir durante el día y permanece despierta toda la noche. El carruaje se acercó notablemente al castillo al caer la noche, y la niebla se disipaba junto con la nieve. Los caballos estaban asustados y Van Helsing, ante el temor de que Mina esté en peligro, dibujó un círculo a su alrededor en donde depositó varios pedazos de ostia. Mina no podía salir de dicho círculo, pues esto le afectaba a ella también. Más tarde, una ráfaga de niebla se transformó en las tres hermanas del diario de Jonathan, quienes invitaban a Mina a unírsele, sin embargo, Van Helsing y Mina permanecen dentro del círculo protegidos hasta el amanecer. Durante el día, Van Helsing fue al castillo para destruir a las hermanas y purificar el lugar con ostias, crucifijos y ajos.